El 2026 en Rosario comienza con una jornada marcada por la inmediatez de los desafíos climáticos y el deseo de un alivio térmico. Según el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el jueves 1 de enero se presentará como un día de transición en la región. La temperatura mínima registrada a las 7 de la mañana será de 22°C, con una humedad del 88% y vientos del este a 13 km/h. Durante el día, las temperaturas alcanzarán 36°C, lo que representa una jornada calurosa y con alta probabilidad de tormentas aisladas hacia la tarde.
Este fenómeno climático no es ajeno a las preocupaciones de la población. Durante el fin de año, Rosario se vio atravesada por una masa de aire caliente que elevó las temperaturas máximas a 40°C, obligando a los habitantes a buscar refugio en la sombra y utilizar extensivamente ventiladores y aires acondicionados. El 31 de diciembre, la ciudad registró una sensación térmica que superó los 40°C, lo que generó un uso intensivo de dispositivos de enfriamiento y un aumento en la demanda de agua potable.
El pronóstico extendido indica que el viernes tendrá una mínima de 22°C y una máxima de 34°C, manteniendo un cielo nublado. El martes, la temperatura alcanzará 32°C con una mínima de 16°C. Estas condiciones sugieren una tendencia a la estabilización, pero la presencia de vientos provenientes del sur/sureste podría alterar la situación en los próximos días.
El análisis del SMN revela que el alivio del calor no es inmediato. La jornada del jueves presenta una alta probabilidad de tormentas aisladas entre el 10 y el 40% a partir de la tarde. Este cambio climático, aunque esperado, tiene un impacto significativo en la vida cotidiana, especialmente en áreas con alto uso de energía eléctrica y agua.
Los especialistas destacan que la presencia de humedad del 88% en la mañana implica un riesgo elevado de golpes de calor para personas vulnerables, como niños y adultos mayores. La adaptación a las condiciones climáticas extremas requiere planes de acción específicos, como la instalación de zonas de refugio en espacios públicos y la mejora de la infraestructura de agua potable.
El tiempo en Rosario durante el primer día del 2026 refleja un ciclo climático complejo. El desafío principal es el equilibrio entre la prevención de consecuencias negativas y la minimización del impacto en la población. La respuesta adecuada exige una colaboración entre el gobierno, las instituciones locales y la comunidad para garantizar la seguridad y bienestar en condiciones extremas.
La llegada del 2026 marca una oportunidad para analizar las medidas previas y mejorar las estrategias de gestión climática. La experiencia de 2025, con sus temperaturas extremas, ha dejado un legado de lecciones aprendidas que, aplicadas con éxito, podrían mitigar los efectos de la calidez persistente.