El Abierto de Australia 2026 ha iniciado su tercer día con una destacada presencia argentina, donde Sebastián Báez se presenta como el último tenista argentino en debutar en la primera ronda. Con un paso en el ATP 250 de Auckland que lo posiciona como el actual número 36 del mundo, Báez busca confirmar su gran arranque del año con triunfos en los grandes torneos internacionales. Su objetivo es llegar a la final del ATP 250 de Auckland y luego avanzar a la final del Abierto de Australia.
Báez, de 25 años, ha tenido un inicio 2026 destacado tras lograr un triunfo destacado en el ATP 250 de Auckland, donde superó a Ben Shelton, octavo del ranking mundial, con un partido de 7-5, 6-3. Además, en la fase de grupos de la United Cup, el argentino demostró un impulso significativo al vencer al número nueve del mundo, Taylor Fritz, lo que indica su capacidad para hacer frente a rivales de alto nivel.
El partido frente al francés Giovanni Mpetshi Perricard, quien ocupa el puesto 61 del escalafón mundial, se realizará en el court 5 del Abierto de Australia, con una jornada programada a partir de las 22:30 de nuestro país. Bajo el escenario del Abierto de Australia, Báez busca mantener la consistencia demostrada en los últimos torneos, especialmente tras su victoria en el ATP 250 de Auckland y la fase de grupos en la United Cup.
La participación de Báez en el Abierto de Australia representa una oportunidad clave para demostrar su adaptación a las condiciones del Grand Slam, en medio de un año en el que ha enfrentado desafíos en diversas superficies. Su trayectoria en el tenis, marcada por un inicio 2026 prometedor, incluye una serie de triunfos consecutivos que lo han posicionado como un candidato potencial para alcanzar el nivel mundial.
Los análisis de expertos indican que, con un rendimiento en los últimos torneos que demuestra una mejora significativa, el tenista argentino tiene la posibilidad de llegar a la segunda ronda y, en el peor de los casos, a la tercera ronda del Abierto de Australia. Este último paso es crucial para confirmar su presencia en los grandes torneos internacionales y consolidar su lugar en el Top 50 mundial.
La situación actual del tenista argentino, que ha tenido un 2025 con dificultades en todas las superficies, indica que el año 2026 podría ser el momento adecuado para un cambio significativo en su carrera. Con la experiencia adquirida en los últimos torneos, Báez tiene la oportunidad de demostrar una mejor adaptación a las condiciones del Grand Slam y, en el mejor de los casos, llegar a la final del Abierto de Australia.
Para los aficionados y el tenis argentino, la presencia de Báez en el Abierto de Australia representa un momento clave para observar cómo el tenista, después de un inicio 2025 con dificultades, logra adaptarse a las condiciones de los grandes torneos. Su preparación y experiencia en los últimos torneos, como el ATP 250 de Auckland y la United Cup, son fundamentales para su objetivo de confirmar un gran arranque en el año 2026.