Amazon (AMZN) reportó resultados mixtos en su informe de resultados trimestral de 2025, generando una caída del 10% en su valor en el mercado tras el anuncio de gasto de capitales estimado en $200 mil millones para el año 2026. Según los datos del informe, la empresa registró un exceso de ingresos en comparación con las expectativas, pero un error en la utilidad por acción (EPS) que generó una reacción negativa en los inversores. Los analistas de LSEG destacaron que esta situación refleja una estrategia de expansión tecnológica en medio de la creciente demanda por inteligencia artificial (IA) en el sector tecnológico.
El informe revela que Amazon ha incrementado significativamente sus inversiones en infraestructura de inteligencia artificial y servicios en la nube, con un enfoque en el desarrollo de modelos predictivos y algoritmos avanzados. Este gasto, que se proyecta a $200 mil millones en 2026, es parte de un plan para mantener la competitividad en el mercado global de tecnologías de IA. Sin embargo, este aumento de gasto ha generado preocupaciones entre los inversores sobre el impacto en la rentabilidad a corto plazo.
El contexto actual del mercado tecnológico se caracteriza por una competencia intensa en la adopción de IA, con empresas como Google y Microsoft también incrementando sus inversiones en este ámbito. Amazon ha respondido a esta tendencia mediante una estrategia de 'liftoff' en su servicio de nube (AWS), que ha permitido una expansión exponencial en la base de usuarios y en la generación de ingresos. Este enfoque ha demostrado ser clave para mantener la posición de Amazon en el mercado de servicios en la nube, aunque también implica riesgos por la dependencia tecnológica.
Analistas destacan que la estrategia de gasto de Amazon en IA representa un riesgo para los mercados, ya que el aumento de inversiones en IA podría acelerar la deslocalización de recursos a otras áreas de la empresa. Además, la falta de resultados claros en el corto plazo ha generado una caída en la confianza de los inversores, lo que a su vez afecta la valoración de la empresa en el mercado. Este fenómeno se ha vuelto un tema central en el análisis de estrategias de crecimiento en empresas tecnológicas.
El informe de Amazon para el año 2025 también refleja una transición hacia un modelo de negocio más integrado, donde la integración de IA en todos los niveles de la operación es clave para mantener la ventaja competitiva. La empresa ha comenzado a implementar sistemas de IA en áreas como logística, atención al cliente y análisis de datos, lo que ha permitido una mejora en la eficiencia operativa y en la calidad de los servicios ofrecidos.
Las implicaciones de este gasto en IA para Amazon son múltiples. Por un lado, la inversión en IA podría ser clave para mantener su liderazgo en el mercado de servicios en la nube, pero también representa un riesgo significativo para la sostenibilidad financiera a corto plazo. La empresa debe equilibrar el