La Central革工T (CGT) ha expresado su evaluación sobre la posibilidad de un paro general y movilizaciones frente a la reforma laboral que se encuentra en trámite en el Senado. Según fuentes internas, el Consejo Directivo de la central obrera se reunirá en Azopardo para decidir si implementar medidas de fuerza. El triunviro de la CGT, Cristian Jerónimo, señaló que "No vamos a permitir que este proyecto avance tal como está".
El análisis de la CGT se produce en el contexto de una intensa negociación entre el gobierno y los sectores laborales. La reforma laboral, presentada por el bloque de la Unión de Trabajadores, ha generado controversia por su impacto en los derechos laborales, especialmente en relación con la estabilidad laboral y la flexibilidad contractual.
Según el informe de la página 12, el proyecto de ley busca establecer nuevos marcos para la gestión de conflictos laborales, pero ha sido objeto de críticas por su falta de transparencia en el proceso de elaboración. La CGT ha señalado que el proyecto no garantiza los derechos fundamentales de los trabajadores, como el derecho a la negociación colectiva y a la protección ante los riesgos laborales.
El triunviro Cristian Jerónimo destacó la importancia de la participación activa de los trabajadores en la toma de decisiones. En una reunión previa, el Consejo Directivo de la CGT analizó las posibles consecuencias de la reforma laboral en distintas regiones del país, incluyendo las provincias que tienen un alto índice de desempleo y precariedad laboral.
La central obrera también ha destacado la necesidad de una evaluación minuciosa de las implicaciones de la reforma laboral en el ámbito educativo y salud. En este sentido, la CGT ha solicitado que el proyecto se revise para incorporar medidas que protejan a los trabajadores en el ámbito universitario y de salud.
La presión sobre el proyecto en el Senado ha aumentado debido a la falta de confianza en el Indec, que ha sido criticado por no estar alineado con las necesidades reales de los trabajadores. Según fuentes del sector laboral, el proyecto no aborda adecuadamente los problemas de desempleo y subempleo que afectan a millones de argentinos.
El Frente de Sindicatos Unidos, conformado por cuatro centrales obreras locales, ha organizado marchas en distintas provincias, incluyendo Córdoba, para exigir que el proyecto se revise y se incluyan los cambios necesarios para proteger los derechos laborales.
En un contexto de tensión política, la CGT ha enfocado su estrategia en la construcción de un acuerdo que resuelva las preocupaciones de los trabajadores, particularmente en áreas como la seguridad social y el empleo. La central obrera ha indicado que el resultado de la reunión en Azopardo será clave para determinar si se activará el paro general.
Los miembros de la CGT han destacado la importancia de la comunicación transparente entre el gobierno y los trabajadores. En una reunión previa, se destacó que el