Mantener el cálculo de inflación: ¿un alivio fiscal para el gobierno o un error en la proyección?

El cálculo tradicional de inflación, utilizado por el gobierno argentino, podría resultar en un alivio fiscal para el Estado de hasta 0,3% del PBI, según análisis privados. Este hallazgo, según fuentes económicas, se debe a que la canasta de precios utilizada para medir la inflación no refleja adecuadamente las realidades actuales, generando un 'ahorro estadístico' para el presupuesto público. El informe, elaborado por consultores independientes, sugiere que mantener el método tradicional, que se basa en datos históricos, podría subestimar la verdadera inflación en un 0,2% a un 0,3%.

La inflación medida por el INDEC, que incluye productos como el dólar y el mercado de valores, es una herramienta clave para el gobierno en sus decisiones económicas. Sin embargo, el problema surge cuando el método de cálculo actual no considera los cambios en las tasas de inflación de los mercados financieros. Por ejemplo, el acuerdo comercial entre Argentina y Estados Unidos ha provocado una reactivación en el mercado bursátil porteño, lo que sugiere que el cálculo tradicional podría estar subestimando la inflación en los productos financieros.

Según un análisis técnico realizado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el método tradicional de cálculo de inflación genera un 'ahorro estadístico' para el gobierno. Esto significa que, al no ajustar el método a los cambios en los mercados financieros, el Estado podría estar obteniendo un alivio fiscal de hasta 0,3% del PBI, sin necesidad de ajustar las políticas económicas.

El tema se ha vuelto relevante en el contexto actual, donde el gobierno busca optimizar su presupuesto público. Un alivio fiscal de 0,3% del PBI, aunque pequeño, podría ser crucial para reducir el déficit fiscal. Sin embargo, el error en el cálculo de inflación podría también generar un exceso de gasto en áreas clave, como la educación y la salud, si no se corrige adecuadamente.

Los economistas destacan que el problema no está en la metodología, sino en su aplicación. El INDEC, responsable de calcular la inflación, debe actualizarse para incluir los nuevos productos financieros en su canasta de precios. Esto requeriría una revisión de los métodos de cálculo, pero el gobierno ha sido reacio a hacerlo debido a la complejidad técnica.

La propuesta de los analistas es que el gobierno debe considerar la posibilidad de ajustar la canasta de precios para incluir los nuevos productos financieros. Si se hace, el alivio fiscal podría aumentar a hasta 0,5% del PBI. Esto significaría que el Estado podría ahorrar hasta $5 billones en gasto público, según estimaciones privadas.

Es importante destacar que el tema no es nuevo. En el pasado, el gobierno ha intentado ajustar el método de cálculo, pero siempre con resistencia por parte de los sectores privados. Los economistas indican que la clave está en la transparencia y la colaboración entre el gobierno y los organismos de estadística.

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