En una movida que ha generado comentarios en el ámbito político y económico, Demian Reidel, exdirector de Nucleoeléctrica Argentina, ha renunciado a su cargo en la empresa estatal tras el surgimiento de un escándalo relacionado con sobreprecios en los contratos de energía nuclear. Según fuentes oficiales, la decisión fue tomada este mediodía del 9 de febrero de 2026, tras una serie de denuncias que involucran a varios miembros del directorio de la institución.
El directorio de Nucleoeléctrica Argentina, compuesto por Axel Larreteguy, Marcelo Famá, Demián Reidel, Guido Lavalle, Diego Chaher y Marco Campolonghi, ha sido completamente renovado. Solo Diego Chaher, actual titular de la Agencia de Transformación de Empresas Públicas, se mantiene en el equipo. El resto de los directores, incluido Reidel, ha sido reemplazado por Juan Martín Campos, especialista en seguridad nuclear y en reactores nucleares. Este último, conocido por su experiencia en temas de seguridad nuclear y su capacidad para gestionar proyectos complejos, ha sido elegido para asumir el cargo de director de Nucleoeléctrica Argentina.
Reidel, un físico y economista de gran relevancia, había estado trabajando en estrecha colaboración con el presidente Javier Milei, quien ocupó el cargo de Consejo de Asesores hasta el 21 de julio de 2025. Su relación con el presidente, quien es amigo personal de Reidel, ha sido un tema de debate en los últimos meses, especialmente tras las denuncias de corrupción que lo han involucrado.
El escándalo de sobreprecios ha generado un impacto significativo en la operativa de Nucleoeléctrica Argentina, afectando directamente a los contratos públicos y la confianza en el gobierno en materia de energía nuclear. Los comentarios en redes sociales y en medios locales han sido abundantes, con críticas sobre la falta de transparencia en los procesos de contratación y la necesidad de una mayor regulación en el ámbito energético.
El caso ha generado un interés particular en el sector energético, donde los precios de la energía nuclear han sido un tema central en las políticas públicas recientes. Los análisis de expertos indican que el escándalo podría tener consecuencias a largo plazo en la estrategia energética del país, especialmente en un contexto donde la transición energética es clave para reducir las emisiones de carbono.
La renuncia de Reidel no solo afecta a Nucleoeléctrica Argentina, sino que también tiene implicaciones para la política económica y la estabilidad del gobierno en el tema de energía nuclear. Los observadores indican que el gobierno está buscando una mayor transparencia y un proceso de auditoría más riguroso para evitar futuros conflictos.
El caso de Reidel también ha sido objeto de análisis por parte de organismos internacionales, como la Organización para la Energía Nuclear (IEN), que han enviado representantes para evaluar los procesos de contratación y la gestión de proyectos en el sector energético. La IEN ha señalado que el caso requiere una revisión exhaustiva para garant