¿Cómo quedaron las tarifas de los colectivos en el AMBA tras la suba del 31%? ¿Cuántos viajes se pueden hacer sin crédito?

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El gobierno nacional ha implementado una nueva suba en el transporte público de jurisdicción nacional en el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA), con un aumento del 31% en las tarifas de los colectivos. Según el anuncio oficial, este ajuste aplica a las 104 líneas de colectivos nacionales que operan en la zona. El cambio entrará en vigor a partir del miércoles 19 de febrero de 2026, afectando a millones de usuarios que recurren a este medio de transporte diario.

La suba del 31% se produce en el contexto de una presión financiera creciente en el sector transporte público, donde los gobiernos locales y nacionales enfrentan dificultades para mantener los niveles de financiamiento necesarios. Los colectivos, siendo uno de los principales medios de transporte en la región, han sido objeto de múltiples ajustes en los últimos años, reflejando la complejidad de equilibrar el financiamiento con la accesibilidad y sostenibilidad del sistema.

El aumento en las tarifas ha generado una reacción inmediata en los usuarios. Según fuentes del área, muchos pasajeros están ajustando sus hábitos de viaje, buscando alternativas como el uso de tarjetas de crédito o la adhesión a programas de descuentos. Además, se ha observado un incremento en las quejas sobre la falta de opciones económicas para quienes tienen bajos ingresos.

La medida ha sido objeto de críticas por parte de organizaciones que defienden el acceso a servicios básicos. Los colectivos, considerados un servicio público esencial, han visto su costo aumentar en un contexto de inflación alta, lo que acentúa las dificultades para los sectores más vulnerables. Los especialistas en políticas públicas alertan sobre el riesgo de que esta suba afecte negativamente la capacidad de los usuarios para acceder al transporte público.

El gobierno nacional ha justificado la suba como una necesidad para cubrir las deudas acumuladas por el sistema. Según un informe reciente, el transporte público nacional ha enfrentado una disminución en el financiamiento que, junto con el incremento en el costo de operación, ha llevado a la decisión de aplicar una nueva suba. Este ajuste, aunque necesario, genera preocupaciones sobre su impacto en la población más vulnerable.

La suba del 31% representa un cambio significativo en el contexto del transporte público en el AMBA. Los usuarios deben adaptarse a un nuevo escenario en el que el costo de cada viaje se ha vuelto más elevado, afectando a quienes no tienen recursos para pagar las nuevas tarifas. Aunque el gobierno ha asegurado que el ajuste es necesario para mantener el sistema, los usuarios siguen buscando formas de mitigar los efectos de esta medida.

En la práctica, muchos usuarios del transporte público enfrentan una situación compleja, donde el aumento en las tarifas no solo impacta en sus ingresos, sino también en sus horarios de desplazamiento y la calidad de vida en general. Los análisis recientes indican que el costo promedio por viaje ha aumentado en un 31%, lo que

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