En los últimos días, el pueblo de Pergamino en la provincia de Santa Fe se ha convertido en el epicentro de una investigación extraordinaria. Un hombre identificado como «El Chacal de Belgrano» ha sido localizado por agentes de seguridad de la zona, después de haber estado escondido en la zona rural a cinco kilómetros de la ciudad durante más de una década. Según fuentes de la policía, el hombre había sido detenido por una causa de abuso sexual investigada en la zona de Chascomús, lo que lo convirtió en un prófugo de la justicia nacional.
El caso de Juan García, conocido como «El Chacal», se desarrolló a partir de un robo en un carro de comidas que se produjo el 15 de marzo de 2026. Este hecho inicial, que se consideró un simple robo, resultó en una investigación que terminó llevando a la captura de un hombre que había estado evitando el contacto con la civilización para evitar ser identificado por operativos policiales. La investigación reveló que el hombre había pasado más de 10 años en la zona rural, en un lugar donde el acceso a recursos básicos era limitado.
Según un informe del Ministerio de Seguridad, el hombre había sido declarado prófugo desde hace más de una década por una causa de abuso sexual investigada en Chascomús. Los agentes de la policía en Pergamino lograron localizarlo en una zona rural a cinco kilómetros de la ciudad, donde había estado viviendo en completo aislamiento. Los efectivos de Arrecifes participaron en la operación, que incluyó la búsqueda de pruebas en áreas dificultosas de acceso.
El hecho del robo en el carro de comidas del 15 de marzo de 2026 fue clave para la investigación. Los agentes encontraron en el vehículo varios objetos que ayudaron a identificar al prófugo. Entre ellos destacó un teléfono móvil que mostraba un mensaje de un familiar que lo identificó como «El Chacal». Este hallazgo fue crucial para la operación final que llevó a la captura del hombre en la zona rural.
El caso ha generado interés en la región por su complejidad y por la forma en que el prófugo se mantuvo en la zona rural durante tanto tiempo. Los agentes señalan que el hombre utilizó estrategias específicas para evitar ser identificado, como el uso de nombres falsos y la desconexión del contacto con la civilización.
La investigación también reveló que el hombre había estado en contacto con otras personas en la zona rural, pero siempre de manera secreta. Según información de la policía, el hombre llevaba un estilo de vida aislado, sin acceso a Internet ni a redes sociales, lo que lo mantenía en un estado de total desconexión de la civilización.
El caso de Juan García, conocido como «El Chacal», es un ejemplo de cómo los prófugos pueden mantenerse en la zona rural por años, evitando ser identificados por las autoridades. La operación en Pergamino ha demostrado la importancia de la coordinación entre diferentes fuerzas de seguridad para localizar a personas prófugas en áreas remotas